Bonita Reflexion
BONITA REFLEXION
Enviado por: Huber Macedo Aguilar
De tanto perder aprendí a ganar; de tanto llorar se
me dibujó la sonrisa que tengo. Conozco tanto el piso que sólo miro el
cielo. Toqué tantas veces fondo que, cada vez que bajo, ya sé que
mañana subiré. Me asombro tanto como es el ser humano, que aprendí a
ser yo mismo.
Tuve que sentir la soledad para aprender a estar conmigo
mismo y saber que soy buena compañía. Intenté ayudar tantas veces a
los demás, que aprendí a esperar a que me pidan ayuda, traté siempre
de que todo fuese perfecto y comprendí que realmente todo es tan
imperfecto como debe ser (incluyéndome).
Hago solo lo que debo, de la
mejor forma que puedo y los demás que hagan lo que quieran. Vi tantas
liebres correr sin sentido, que aprendí a ser tortuga y apreciar el
recorrido. Aprendí que nada en esta vida es seguro, solo la muerte y
por eso disfruto el momento y lo que tengo.
Aprendí que nadie me
pertenece, y que estarán conmigo el tiempo que quieran y deban estar,
y quien realmente está interesado en mí me lo hará saber a cada
momento y contra lo que sea, que la verdadera amistad si existe pero
no es fácil encontrarla, que quien te ama te lo demostrará siempre sin
necesidad que se lo pidas, que ser fiel no es una obligación sino un
verdadero placer cuando el amor es el dueño de ti.
Eso es vivir. La
vida es bella con su ir y venir, con sus sabores y sin sabores,
aprende a vivir y disfrutar cada detalle, aprende de los errores pero
no vivas pensando en ellos, pues siempre suelen ser un recuerdo amargo
que te impiden seguir adelante, pues, hay errores irremediables. Las
heridas fuertes nunca se borran de tu corazón pero siempre hay alguien
dispuesto realmente a sanarlas.
Disfruta de la mano de Dios, todo
mejora siempre. Y no te esfuerces demasiado que las mejores cosas de
la vida suceden cuando menos te lo esperas. No las busques, ellas te
buscan, llegan; deja que la vida te sorprenda, y lo mejor, siempre
está por venir.
