BEATRIZ PEÑALOZA DUARTE no image

Published on October 9th, 2013 | by

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Los Toltecas

OS TOLTECAS

Algo para compartir con los Zirandarenses pensando que estarán de acuerdo con el Dr. Miguel Ruiz, al igual que una servidora con la siguiente lectura, por lo que los invito a reflexionar: sobre los toltecas ya que habla sobre su cultura ¿lo creerán?… ¡pero bueno! es algo para compartir y que vale la pena recordar:

 

Hace miles de años los toltecas eran conocidos en todo el sur de México como “mujeres y hombres de conocimiento” en este sentido los antropólogos han definido a los toltecas como una nación, como una raza, aunque en realidad, eran científicos y artistas que formaron una sociedad para estudiar y conservar el conocimiento espiritual y las prácticas de sus antepasados, igualmente formaron una comunidad de maestros (naguales) y estudiantes en Teotihuacán, la ciudad de las pirámides en las afueras de la Ciudad de México, conocida como el lugar en el que “el hombre se convierte en Dios”.

Por esa razón, a lo largo de los milenios los naguales se vieron forzados a esconder su sabiduría  ancestral manteniendo su existencia en secreto ¿será? ¿Ustedes que opinan? En eso andaban cuando llega la conquista europea, unida a un agresivo mal uso del poder personal por parte de algunos aprendices, se hizo  necesario proteger el conocimiento de aquellos que no estaban preparados para utilizarlo con buen juicio o que hubieran podido usarlo mal intencionadamente para obtener un beneficio personal.

Por fortuna, el conocimiento esotérico tolteca fue conservado y transmitido de una generación a otra por distintos linajes de naguales. Aunque permaneció oculto en el secreto durante algunos cientos de años, las antiguas profecías vaticinaban que llegaría el momento en el que sería necesario devolver la sabiduría a la gente. Ahora, el doctor Miguel Ruiz, un nagual del linaje de los Guerreros del Águila, ha sido  guiado para divulgar las poderosas enseñanzas de los toltecas; porque el conocimiento tolteca surge de la misma unidad esencial de la verdad de la que parten todas las tradiciones esotéricas sagradas del mundo.

A pesar de no ser una religión, respeta a todos los maestros espirituales que han enseñado en la tierra, y si bien abarca el espíritu, resulta más preciso describirlo como una manera de vivir que se distingue por su fácil acceso a la felicidad y el amor, terminando con la idea de “Si  un individuo es capaz de amar productivamente, también se ama a si mismo; si sólo sabe amar a los Demás, no sabe amar en absoluto” (Erich Fromm, El arte de Amar).

 

p. 6 los cuatro acuerdos, Dr. Miguel Ruiz edit URANO 1997. España


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