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Jueves, 21 de mayo de 2026

MI TIERRA

Quiero a mi tierra y me apego a ella como a un tronco que navega a la deriva en plena creciente, amo su cielo azul y desafiante,   sus pobladores y a la gente de a caballo, los trinos de sus aves, el canto del viento que alegran las riberas de su ríos, extraño los gritos barranqueños de los leñadores, los surcos con olor a tierra mojada, las veredas que dejaron los arrieros, me seducen sus madrugadas misteriosas como si fueran mujeres, amo mi época, su gente sencilla y trovadora sus poetas llanos y espontáneos que descifran nuestro pasado que ríen de cualquier cosa e inventan plantillas que salen en las tardes a los portales, a esas gentes que nunca abandonaron la tierra, llenas de orgullo y de coraje, que guardan las leyendas para que no se pierdan, a sus ancestros que derramaron alegría a sus sabios consejos manifiestos a través de dichos, a los idealistas pensadores que tuvieron que buscar su destino, a los que forjaron nuestra patria chica, iluminando la senda de los que veníamos, a los sencillos y humildes que labraron la tierra que pisamos, para que no olvidemos nuestro origen, A todos los amo aún a los que ya partieron. Porque de alguna forma tenemos que pagar la culpa que nos arrastra y nos señala, amo tus mujeres por lo que pesan en oro, por su belleza, pero por su corazón sobre todo, amo esas heroínas que nos dieron vida, a las santas madres abnegadas que nos educaron, que nos amamantaron como pudieron, amo mi cama de otates, mis huaraches, mi caballo de palo, los almendros del patio, las bardas, tus portales, los árboles en los que me columpiaba, como maroto del equilibrio, mi llanta de hule, mis pantalones cortos de infante, las casas de teja, tus calles, las madrugadas de sarapes, amo la niebla de la memoria que no me permite recordar lo malo, aunque llevo un dolor y un llanto que me aprisiona, también llevo la alegría del canto, por eso bailo al son del grito que me baja tu recuerdo.